4.9.08
Amarga introducción al caos
Como tan repugnante y asqueroso era el egocéntrico reflejo de mí en tus pupilas al escuchar mis absurdas historias fueron las palabras que me vi obligado a pronunciar al despedirme de ti.No pude elegir peor momento, quizás así sería mejor, no te quedaba nada que pudiera empeorar.
Tus padres se acaban de separar, tras una traumática historia llenas de estúpidos celos y terribles golpes, que tu padre le daba a tu madre cada vez que volvía del bar.
Lo siento, por decir algo, no me importa que tus padres hayan roto, pero no pienses que por ello voy a seguir aguantándote.
Tus penas te las guardas ahora, y no me cuentes que la vida te hizo así.
Eso sí, hay algo que nunca me podrás negar el momento no fue espectacular, ni en el cine habrías visto nada igual, ni tan dramático ni casual.
Aquel día te levantaste con la extraña sensación de que sería un buen día, hacía sol. Te levantaste temprano pero no demasiado, y pensaste que sería un día para aprovechar. Así cuando creías que la vida te iba a ir bien y que todo iba a ser genial pasaron cosas que para nada te las ibas a esperar.
Tu familia se rompió, o se acabo de romper solo, quizás. Cosas inimaginables descubriste de ella aquel día, vicios, drogas y deudas eran las menores cosas que se podrían utilizar para referirse a ellos. Descubriste que durante años, habías estado tras un velo, y que los conocías no más de lo que se puede conocer a alguien a través de las sombras chinescas proyectadas.
Sobre tus amigos casi mejor ni mencionarlo, digamos que solamente se fueron, tenían otras cosas que hacer, estaban muy ocupados, la vida en la ciudad es muy estresante, no tenían tiempo, el trabajo les absorbía, u otra sarta de mentiras igual.
Y no, no te consueles, que no es una bella película con un bonito final. Es la historia de tu patética vida, que con suerte le quedará poco para acabar.
Añade un pedazito de ti


